Podemos PENSAR que seguimos al mando y que nada ha cambiado.

 

Podemos DECIR que simplemente hace falta ajustar alguna pieza.

 

Podemos CREER que lo estamos haciendo bastante bien, y que no se requiere un cambio radical en la manera de gestionar a las personas de nuestras organizaciones.

Pero es posible que nuestros empleados hace tiempo que hayan dejado de conectar con lo que se les pide a nivel corporativo. Que aquello que desde cierta posición se propone como esencial (misiones, visiones, valores, conductas, comportamientos) no esté teniendo el impacto en las personas de la organización que estamos buscando. Que los cambios no se estén produciendo a la velocidad requerida.

Para realizar un buen diagnóstico de la situación conviene reparar en la transformación en las relaciones y la gestión de la información que ha acontecido fuera de las empresas, en nuestros hogares y gracias a la gran Red, y que nos ha permitido comprobar el valor y el potencial del desarrollo colectivo. Es muy probable que nuestros colaboradores, en casa, sean Prosumers: consumidores y creadores de contenidos al mismo tiempo.

¿Qué pasa cuando estas personas multifacéticas cruzan el umbral de nuestra empresa?

¿Los convertimos en meros consumidores de nuestro “producto”? ¿Les permitimos moldear la realidad empresarial, modificarla, recrearla, mejorarla, ampliarla, amplificarla, conectarla, facilitar el cambio, participar de él…?

Si la respuesta a esta última pregunta es negativa, es posible que no estemos generando el engagement que deseamos, la conexión emocional. Y que nos acabemos abocando a un escenario de insignificancia, desconocimiento, descrédito, absentismo emocional…

¿Qué podemos hacer?

No nos gustan las recetas universales, pero cada vez que, de la mano de algún cliente valiente, hemos abierto juego a la inteligencia colectiva y la cocreación, nos hemos encontrado con profesionales…

  • Vibrando y participando apasionadamente,

  • Implicados en la búsqueda de soluciones a los retos empresariales,

  • Responsabilizados, que se convierten en embajadores del cambio.

Como siempre, en Estados Unidos ya le han puesto nombre a esta tendencia que nos parece imparable: EMPLOYEE GENERATED CONTENT (EGC).

Employee Generated Content (EGC) is the biggest HR strategy that most companies overlook. Your employees are smart, talented, and have plenty of things to say about your company. Giving them the tools and permission to share their knowledge or enthusiasm will pay you back many times over”HR and Social Media: Employee Generated Content matters.

Pues eso. Inteligentes, talentosos y con mucho que decir.

¿No vemos así a nuestros colaboradores?

En los siguientes artículos sobre EGC explico:

PD: ¿Quieres cocrear esta serie de artículos? Si nos envías tus ideas y comentarios, los compartiremos en próximos posts.

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