El uso del storytelling enriquecido por las mecánicas de juego y la tecnología de los videojuegos abre un nuevo mundo de posibilidades que podemos trasladar al entorno laboral para favorecer el cambio.

La semana pasada, concretamente los días 27, 28 y 29 de junio, el Centro de Cultura contemporánea de Barcelona (CCCB) acogió la edición europea de Webvisions 2013 bajo el tag line “The creative conference for the Web”

Barcelona ha sido sede, a lo largo de los años, de grandes eventos y proyectos de clara repercusión internacional en el ámbito de la innovación y de las tendencias. Por este motivo, la ciudad suele incluirse como parada obligatoria de muchas iniciativas como Webvisions, ayudando a las relaciones interprofesionales relativas al futuro empresarial de diversos campos.

Webvisions 2013 llegó a Barcelona después de haber pasado por Portland y dejando ahora el relevo a Chicago y Nueva York, bajo la premisa inicial de explorar el futuro del diseño web, junto con la creación de contenidos, la experiencia del usuario y las estrategias de negocios. Cookie Box se zambulló en este ambiente de aprendizaje, colaboración y emprendeduría.

El primer día del festival estuvo marcado por los workshops, haciendo énfasis en la implementación de lenguajes y herramientas de programación. Las ponencias, por su parte, se dividían entre los dos días siguientes de mano de profesionales como Chris Mills, Dave Shea o Carolyn Chandler, tratando diversos temas como el futuro de la web, la planificación, las claves del éxito o la importancia de usar mecánicas de juego para motivar a la audiencia.

En el hecho de usar mecánicas de juego (o su propio diseño) para lograr un cambio deseado en el comportamiento del cliente/usuario/empleado tiene mucho que ver con la conferencia impartida por Isabelle Arvers sobre la importancia del uso y la creación de machinimas.

¿Qué son machinimas? Pequeñas historias en formato digital, animaciones creadas con tecnología de videojuegos. Unir storytelling y tecnología, usando tanto la inteligencia artificial de los videojuegos como los programas de edición de video y creación de imágenes 3D. Con estas herramientas se logra una producción audiovisual enriquecida con el desarrollo del mundo digital y sus grandes posibilidades de manipulación.

Arvers insiste en la idea de que sería interesante para las jóvenes generaciones que consiguieran utilizar los motores 3D en tiempo real para escribir y dirigir películas. Por ello, la importancia de formar a la gente joven en redacción técnica, lectura, producción y edición.

A través de estas reflexiones nos damos cuenta de la estrecha relación que existe entre trabajo y placer, de qué manera producimos cuando estamos motivados por algo que nos apasiona, pues originalmente se crearon machinimas de forma meramente lúdica y ahora se entrevé su uso más allá del juego.

En Cookie Box estamos convencidos de la importancia de trasladar elementos que derivan del juego y de su entorno experiencial, así como del Storytelling, a otros ámbitos aparentemente menos agradables como el laboral. Debemos aprender a jugar en el trabajo, ¿te atreves?