El concepto VUCA, tiene su origen en el medio militar. Introducido por el US Army War College para describir el entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo creado tras la Guerra Fría. La Guerra Fría, en el fondo, era un escenario confortable, bastante controlado, que se tornó inestable a partir de la caída del bloque comunista.

Sin embargo, fue después de los ataques terroristas del 11S de 2001, cuando el acrónimo VUCA, (volatilidad (volatility), incertidumbre (uncertainty), complejidad (complexity) y ambigüedad (ambiguity), tomó fuerza. Preguntas como ¿qué habilidades necesitamos desarrollar para gestionar este tipo de situaciones? y ¿cómo no hemos sabido predecirlo?, acompañaron la reflexión.  

La crisis financiera de 2008-2009 fue el hito siguiente a partir del cual muchos modelos empresariales quedaron obsoletos. Organizaciones de todo el mundo se convulsionaron por razones diversas como los avances tecnológicos, la explosión de las redes sociales, la globalización… que trastornaron vidas, economías y empresas. Y todo a un tiempo,

La expresión VUCA se trasladó posteriormente al mundo empresarial para describir el caótico, turbulento y rápidamente cambiante ambiente de negocios en el que hoy tenemos que vivir y en el que ningún tipo de predicción es segura.

Así, la gestión empresarial actual debe ser capaz de transformarse para conseguir que la organización se fundamente en el aprendizaje constante, en el trabajo colaborativo (y menos jerárquico), en la velocidad con la que se gestiona el cambio, en la confianza en las personas y en su desarrollo, en una constante y clara comunicación.

Hay autores que hablan de “supervivencia” cuando se refieren a este contexto, hablan de “combatir” el efecto de cada una de sus dimensiones. No obstante, existe otro posible planteamiento más positivo o, incluso, más VUCA si adjetivamos la expresión. Es el de adaptarse a este nuevo contexto sin retorno y desarrollar habilidades, carácter e instrumentos para hacerlo con éxito y naturalidad.

Quizás solo se trata de repensar comportamientos y formas de actuar, de atender a los acontecimientos sin más drama que el de resolver velozmente aprovechando la fuerza de las ideas, la creatividad o la innovación emergente. De desaprender y aprender a resolver los desafíos y a tomar decisiones desde una perspectiva de experimentación que nos dirija a los resultados. 

Este último es el que abrazamos desde Cookie Box: un planeamiento constructivo de adaptación al cambio y aprendizaje ágil que requiere cambiar la mirada, entender lo que pasa y simplificar, y, de este modo, ser capaces de responder ágil, colaborativa y exitosamente a lo que se ha convertido ya en nuestra “nueva normalidad”. 

El mundo VUCA nos invita a todos a ser líderes ofreciéndonos nuevos retos cada día. Es un escenario que requiere reinvención, adaptación y versatilidad y ahí radica el universo de oportunidades que se nos presentan para ampliar nuestro propio valor

¿Quieres ser un líder  VUCA? (LINK)